Koordinat sayısı 3257

Uploaded 26 Ocak 2020 Pazar

Recorded Ocak 2020

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591 m
33 m
0
4,7
9,4
18,71 km

50 kere bakıldı , 3 kere indirildi

yer Calahonda, Andalucía (España)

Para realizar esta ruta lineal necesitaremos dos vehículos, uno que dejaremos en la Aldea de Los Carlos donde finaliza la ruta, y otro que nos desplazará hasta el punto de inicio en el Parquin de la Playa de la Rijana. Si solo se dispone de un coche, se puede dejar aparcado en Los Carlos y desplazarse en taxi concertado previamente hasta el inicio. Servicio de taxi en Castell De Ferro, Iván 699 75 47 24; el trayecto cuesta 20€.

¡¡¡ATENCIÓN!!! Según la Federación Andaluza de Montañismo “Aviso octubre 2019: Se advierte a los senderistas que un tramo de 1000 metros, en la finca Cortijo del Médico, discurre en su mayor parte por propiedad privada, sin autorización de tránsito del propietario. En conocimiento del ayuntamiento como promotor y en espera de una alternativa, se clausura provisionalmente el sendero”

Nosotros hemos realizado un tramo alternativo que evita el paso por el tramo privado anteriormente señalado. Lo hemos realizado y no hemos tenido ningún problema.

Gran parte de la siguiente descripción del recorrido ha sido extraído de la Topoguía PR- 233 Ruta La Rijana-Rambla de Gualchos; editada por el Ayuntamiento de Gualchos Castell del Ferro y la FAM ; que podéis encontrar en:

https://issuu.com/ecruzcasanova/docs/topoguia

INICIO


Nuestro itinerario comienza en La Playa de la Rijana; desde donde subiremos por el Barranco de Zacatín o de la Rijana hasta el aparcamiento situado sobre la Playa de La Rijana. Aquí es donde realmente empieza la ruta y donde encontraremos un cartel informativo que nos permitirá conocer algunas características más sobre la ruta y situarla sobre el mapa de la zona. Dependiendo de nuestros intereses o de la época del año, la ruta puede realizarse en cualquiera de los dos sentidos, siendo pues, la Playa de La Rijana el inicio o el fin de nuestro itinerario.

PLAYA DE LA RIJANA

La Playa de La Rijana es, sin dada uno de los paisajes más espectaculares de toda la Costa Tropical, y ha sido elegida en 2016 como la playa más bella de la Provincia de Granada. La configuración caprichosa de los acantilados que la rodean, hacen que se encuentre resguardada de los fuertes temporales de poniente o levante por lo que, desde tiempos remotos ha silo punto de fondeo de embarcaciones junto con las aledañas calas de La Rijanilla y Cala Higuera. El azul turquesa de sus aguas y la riqueza de sus fondos marinos la hacen una playa especial para los deportes acuáticos como el submarinismo, el kayak o el paddle surf.


En su extremo Este, coronan las rocas los restos de una torre cristiana que, probablemente se levantó sobre otra construcción anterior. Al norte de la torre encontraremos un aljibe. Es una zona frecuentada por las aves marinas que encuentran en los inaccesibles tajos el lugar perfecto para nidificar o, simplemente para pasar la noche. Es el caso de las Gaviotas Patiamarillas, o el HaIcon Peregrino, reproductoras ambas en la costa granadina. En los meses invernales podremos observar pequeños grupos de Cormoranes grandes que se desplazan al amanecer desde sus dormideros de Tajo Juste y Torrenueva, y en la lejanía vislumbraremos sobre el mar a los impresionantes alcatraces, lanzándose en picado sobre los bancos de Boas, caballas, jureles y otros peces.


CABRA MONTÉS, LA REINA DEL EQUILIBRIO.

Los alrededores de la Rijana y, en general a lo largo de todo el barranco del mismo nombre, por el que discurre la ruta, tendremos la oportunidad de ver de cerca a las Cabras Montesas, reina de las alturas.
A partir del mes de Octubre y, sobre todo en Noviembre y Diciembre, los machos, que han permanecido agrupados durante el resto del año, se integran en las abundantes concentraciones de hembras y crías para perpetuar una año más la descendencia que nacerá en primavera. Es en este momento cuando con mayor facilidad podremos observarlas ya que, pendientes de otros menesteres, toleran la presencia humana mejor que en otras épocas del ano.

PRIMERA SUBIDA

Partimos pues del Aparcamiento de La Rijana en dirección Oeste durante un pequeño tramo de unos 300 m, por un sendero marcado paralelo a la carretera N-340 hasta llegar a la antigua Venta de La Rijana, donde giraremos a la derecha dejando atrás la carretera. En el entorno de la Venta, encontraremos algunos cultivos subtropicales como aguacates o chirimoyos, además de algunos árboles frutales dispersos como perales, higueras, etc. Junto a la alberca que se encuentra en la parte de atrás de la Venta, crece un pequeño
reducto de caña de azúcar, que fue el cultivo mayoritario en toda la vega del Guadalfeo hasta principios del Siglo XXI.

Continuamos siguiendo el camino en dirección a los grandes pinos piñoneros que se sitúan sobre el pequeño Puente que cruza la pequeña rambla y en seguida comenzaremos una ligera subida que nos ofrece las primeras vistas del mar mediterráneo por encima de la playa de La Rijana.

CORTIJO ROSARIO

Encaramos entonces la ruta en dirección norte, permitiéndonos ver una vista general de la subida que afrontaremos hasta llegar a las in mediaciones del Pico Águila, quedando a nuestra derecha el Barranco del Zacatín o Rijana. A pocos metros encontramos los primeros restos de los cortijos que durante los siglos pasados constituyeron la vida de este barranco. Se trata de construcciones modestas, generalmente agrupados en pequeñas concentraciones de 3 o 4 cortijos que incluso podían compartir algunos elementos como lavaderos o conducciones de agua. Lamentablemente la mayoría de ellos se encuentra en un avanzado estado de ruina; pero aun es posible descubrir en su interior los restos de lo que fueron, y que suelen repetirse en todos los cortijos similares a lo largo de la zona. Son cortijos construidos con materiales del lugar: piedras, vigas de madera y techumbres de cañaveras y, en ocasiones, grandes lajas de pizarra para los tejados. Se conoce este lugar como "Cortijo Rosario”.


Observamos dos características muy interesantes en este primer lugar antiguamente habitado: un sistema agrícola abancalado en forma de anfiteatro en dirección Este-Oeste y una canalización de agua, elevada sobre un murete de piedra a modo de acueducto que finaliza en un pequeño lavadero. En la parte superior hay un abrevadero que, aunque parece de época posterior, es posible fuera el resultado de la reforma de otro preexistente. En el interior de los cortijos se adivinan las distintas dependencias destinadas a la cocina y zona de estar, dormitorios y en algunos incluso las cuadras para los animales. Es frecuente la presencia de alacenas y hornos de leña en el interior de la propia construcción, aunque encontraremos también algún ejemplo de horno situado en el exterior. Queda patente la intensa actividad agrícola y ganadera que tradicionalmente ha sido el motor económico de Gualchos Castell de Ferro, dura como pocas; no olvidarnos que las comunicaciones con otros núcleos de población para aprovisionarse de mercancías o para transportar la cosecha debían hacerse a pie o utilizando bestias de carga por estrechos caminos.

Continuamos nuestro itinerario dejando atrás el Cortijo Rosario y, en un suave ascenso, pasarnos entre un algarrobo y un pino Carrasco dejando a nuestra izquierda un invernadero. Encontramos en este tramo varios ejemplares de Arto (Maytenus senagalensis) de buen porte. Se trata de una de las joyas botánicas de nuestra costa, encontrándose en la actualidad catalogado como "Vulnerable" en Andalucía.

ALBERCA

Seguimos nuestro camino con el Cerro del Rayo al fondo y bajo este, sobre el barranco, el puente de la Autovía, hasta un gran algarrobo junto a otro cortijo. En este punto el camino gira ligeramente a la derecha y, tras unos metros, pasamos bajo el puente de la Autovía y continuaremos el camino, en este caso, por la vía de servicio de la propia autovía hasta encontrar una formación rocosa a nuestra izquierda. En el talud que forma el margen izquierdo de la carretera, observaremos una gran concentración de restos de conchas de
caracol serrano, arrastrados en alguna tormenta y atrapados en el relleno del talud.


Desde este punto, y si nos dirigimos unos pasos hacia el barranco, veremos una alberca de aguas limpias que hace las veces de oasis para la flora y fauna del entorno. En cuanto a la vegetación, encontramos la típica vegetación ripiara que aparece junto a las manchas de agua: aneas, carrizos y otras especies que agradecen la humedad en el sustrato, como el lentisco o el palmito. La fauna (Mamíferos y aves), acuden a beber con regularidad durante los meses más cálidos, cuando la escasez de agua en otros puntos es clara. Bajo las transparentes aguas nadan larvas de libélulas de diversas especies, al tiempo que los insectos adultos descansan posados en las plantas de las orillas; mientras tanto las ranas comunes, cuyos renacuajos se cuentan por centenas, acechan a sus presas desde su escondite.

Desde este punto veremos hacia el norte los antiguos bancales de un cortijo señorial, con árboles ornamentales de distintas especies y, en lo profundo del barranco, los muros de otra alberca en desuso.

PAISAJE DE CONTRASTES

Retomamos nuestro camino por la vía de servicio asfaltada en una moderada subida hasta introducirnos, girando a la derecha en un paisaje completamente distinto y abandonando el asfalto durante varios Kilómetros. Nada mas conectar con esta senda observamos a nuestra izquierda los restos de una calera en una zona de antiguos cultivos con paratas-bancales de cultivo delimitados por muretes de piedra seca. Los incendios acontecidos en los últimos años han dejado al descubierto todos estos bancales destinados al cultivo del almendro, dándonos la sensación de encontrarnos por un momento en tierras del próximo oriente.


Un algarrobo en el lado derecho del camino da comienzo a una continua subida que nos llevará hasta las inmediaciones del Pico Águila. Justo al inicio de la subida, permanece en pie un modesto cortijo al borde del barranco, que nos llama la atención por contar con lo que parece los restos de un horno en la parte exterior del mismo. En los alrededores del mismo, junto al sendero que seguimos hacia la cabecera del barranco, todavía se pueden observar restos de cerámica de época medieval y moderna. Ascendemos por terreno pedregoso calizo que poco a poco irá tornándose en filitas, salpicado por algunos palmitos que han sobrevivido a los fuegos persistentes. Llegamos a una zona algo más llana y pasaremos junto a unos viejos almendros, cuyos secos troncos parece que cobran vida con el sol lateral de la mañana.

CORTIJO PRIETO

A pocos metros del camino, a la izquierda, podremos ver un pequeño cortijo con era y frondosas higueras a su alrededor, es el conocido como Cortijo Prieto. En su interior, los vestigios de lo que fue una chimenea y una alacena nos evocan tiempos pasados; los serones y cestos de esparto abandonados en el suelo nos hacen pensar que el tiempo se detuvo al irse de aquí sus últimos habitantes, probablemente en busca de una vida mejor. En el entorno afloran piedras calizas de mediano tamaño, bastante erosionadas por las lluvias, además de los restos de los "canchales" producidos por el acondicionamiento de las zonas de cultivo. Entre troncos quemados de vegetación leñosa, otras especies como el esparto, el palmito o el arto, han crecido con más fuerza.


Continuamos nuestro camino, que se ha separado del barranco principal hacia un pequeño barranco tributario en la margen derecha (a nuestra izquierda según ascendemos), hasta que el propio camino lo cruza de Oeste a Este. En este tramo, la altura que alcanzamos sobre el fondo del barranco y la verticalidad de las Paredes hacen necesario prestar especial atención a la seguridad, sobre todo si viajamos con niños, por lo que recomendamos no acercarse demasiado al borde del camino, si bien este es ancho y no se trata de un paso arriesgado. Nada más cruzar el barranco, nuestro sendero sigue su ascenso aunque encontraremos un ramal en dirección Este que, de forma opcional nos llevará a una gran explanada con dos cortijos de distinto tiempo. Dos grandes eucaliptos flanquean este señorial cortijo cuyos bancales descienden vertiginosamente. Si nos asomamos al Barranco de La Rijana, -al que hemos vuelto- veremos unos metros más abajo una pequeña alberca y sobre esta, un pequeño lavadero con dos losas. En las inmediaciones de estos cortijos han aparecido restos de cerámica de época califal, con decoración en color verde y manganeso y de etapas posteriores. El otro cortijo, mucho más deteriorado, se encuentra en la lado opuesto y presenta numerosas dependencias, probablemente para trabajadores del campo y cuadras de ganado.

VUELTA AL SENDERO


Volviendo al sendero principal, en el mismo cruce que antes tomamos como opcional, podemos ver una pequeña muestra de las maravillas geológicas que nos ofrece el karst de Calahonda-Castell de Ferro. Se trata de formaciones excéntricas y de laminas, esta última similar a las conocidas como "Rosa del desierto”. A partir de aquí seguimos nuestro ascenso por la zona más frondosa de un barranco paralelo al de Ia Rijana. Nos movemos entre aulagas, Romeros, Aladiernos y Palmitos. Nos encontramos en el Kilometro 2,3 desde el inicio de la ruta cuando al otro lado del barranco -unos pocos metros- vemos el muro de una alberca, a la que podemos acceder sin mucha dificultad. Al acercarnos descubrimos la presencia de numerosas ranas comunes que pasan los meses mas cálidos en sus aguas. A la izquierda intuimos la boca de un Qanat, antiguo sistema de conducción de agua islámico, que consistía en aprovechar las aguas que fluyen de forma subterránea, para así no perder caudal por la evaporación que provoca el sol. En puntos concretos afloran estas aguas que vierten en una alberca en la cual se almacenan.


UN BARRANCO FRONDOSO


A pesar de continuar subiendo, la frondosidad y belleza del paisaje nos hace avanzar sin mucha dificultad. Veremos frente a nosotros una zona de roquedos, donde una pluma delata la presencia de la rapaz nocturna más grande de España, el Búho real (Bubo bubo). Se trata de un ave de costumbres nocturnas o crepusculares, que habita casi siempre en zonas rocosas y apartadas, pero con una zona de caza bastante grande. Así pues, las grandes extensiones de almendrales son un lugar perfecto para la caza, debido a la abundancia de conejos y perdices.

Poco a poco el barranco se va ensanchando y perdiendo frondosidad hasta llegar a un cortijo más moderno con un ciprés que tomamos como referencia unos kilómetros más abajo. La caliza vuelve a dejar paso a los cultivos de secano sobre filitas, donde predominan los Almendros y en segundo lugar los algarrobos. Hemos ganado ya bastante altitud desde el inicio, por lo que desde aquí tendremos unas impresionantes vistas del Mar Mediterráneo, del Pico Águila y el parque eólico del Alcornocal de Lújar.

PICO ÁGUILA, UNA FAMA MERECIDA

A partir de aquí el camino se ha convertido en una ancha pista forestal utilizada por los cazadores y para la recolección de almendras y algarrobas. Esta pista nos llevará junto a un pequeño pinar de pinos resineros, Carrascos y algún pino Canario, hasta el cruce de la carretera de Gualchos, donde se inicia la pista que da acceso al Pico Águila y a su Aula de la Naturaleza.

Existe la posibilidad, si el visitante lo desea, de abandonar el sendero principal temporalmente y acercarse a visitar el majestuoso Pico. Es una zona de una altísima importancia geológica arqueológica e histórica. Recorridos varios cientos de metros, llegamos al último y duro ascenso hasta la cumbre. En ella encontramos la presencia de elementos defensivos militares de la guerra civil española, ya que era justamente aquí donde se encontraba el frente republicano mientras que el otro bando se encontraba situado más hacia el oeste. Junto al camino encontramos los parapetos y nidos de ametralladoras utilizados durante la contienda y casi en la parte más alta, un refugio que comunica ambas laderas del Pico y que se le conoce como "La MINA”. La importancia arqueológica se remonta a asentamientos neolíticos, de los cuales todavía encontramos restos cerámicos en las inmediaciones. Hacia el Sur, la cueva de las Campanas, es uno de los enclaves arqueológicos más importantes de la comarca, habiéndose encontrado en su interior enterramientos de época neolítica y numerosos elementos cerámicos. Junto a la boca de la Cueva, encontramos los restos de otra calera. Geológicamente, el Pico Águila, es un buen ejemplo de paisaje Kárstico, pudiendo observar a sus pies una dolina estructural.

Si continuamos nuestro sendero original, una vez cruzamos la carretera comarcal y descendemos unas decenas de metros, enlazamos con un caminito a la izquierda que nos vuelve a hacer ganar cota suavemente. Nos encontramos en una pista fácilmente transitable en la que afloran cristalizaciones de calcita que veremos a ambos lados del camino.

LA LOMA.

Tras unos cientos de metros y pasado el Barranco del Pífano, abandonaremos a la derecha el PR-A 233, para evitar la antes mencionada propiedad particular. Pasaremos el cortijo de los Cabrera, tras el cual encontramos unas amplias tierras de labor con higueras maduras de diferentes variedades. En los meses de verano, sus dulces frutos nos refrescaran nuestro viaje.


Un largo pero suave descenso nos hace volver la vista atrás y obtenemos una magnífica panorámica del barranco, con el Pico Aquila al fondo mientras que hacia el norte empieza a verse la Sierra de Lújar; seguimos el camino. Tras pasar cerca de un gran cortijo, perfectamente restaurado, y con un curioso invernadero en forma de gran iglú, llegaremos a las ruinas del Cortijo del Pino con su pintoresca era a su lado.


LA VILLA DE GUALCHOS

Continuamos el descenso bordeando fincas hasta desembocar en la carretera de acceso a los Gualchos. Caminamos unas decenas de metros por ella y, antes de llegar a la población, nos desviaremos a la izquierda por una carretera que en poco tiempo nos conduce hasta la Mina de Gualchos. La Mina de Gualchos es un antiguo lavadero, de imponentes dimensiones, cuya agua proviene de la Sierra. Junto a este, se encuentra la fuente de La Mina, donde podremos refrescarnos y hacer un alto en nuestro camino bajo la placida sombra de cinco enormes Plátanos. Desde aquí tenemos unas vistas privilegiadas de Gualchos y el Castillo de Castell de Ferro, así como de toda la Costa Oriental hasta la provincia de Almería.

SUBIDA A JOLUCAR

Tras el merecido y reponedor descanso, seguimos avanzando durante unos metros más sobre el asfalto pasta coger el siguiente camino de exigente ascenso a nuestra izquierda, que tras llevarnos entre cortijos actuales, nos introduce en una Bonita zona de tomillar, mezclado con algunos almendros y retamas. Conforme seguimos subiendo, el monte bajo se hace el rey y, conforme ganamos cota, el paisaje se hace más espectacular, con la Sierra de Lújar al Norte.


Tras un par de curvas nos encontrarnos con un pequeño barranco que cruza el camino y un almendro a nuestra derecha marca el punto en el que el antiguo camino de herradura de Jolucar a Gualchos se va haciendo presente. Las piedras integradas en el suelo, muy visibles en algunos puntos, delatan la presencia de un flujo de comunicación por esta vía desde tiempos remotos.


En el horizonte de subida, los pinos carrascos van ganando presencia, con la silueta recortada tras ellos de la imponente Sierra calla de Lújar, con el municipio de Lújar a sus pies.

El sendero continua en una agradable subida, curveando hasta llegar a una vaguada entre dos lomas cubiertas de aulagas. En frente nuestra ya tenemos la aldea de Jolucar, a la que llegamos tras un descenso al Barranco del Rancho; y posterior subida junto a una línea de olmos. La frondosidad vegetal en esta zona nos dice que el agua está cerca. Nos llama la atención los grandes ejemplares de Cuchilleja (Bupleurum), y algunas alcaparras que nacen en el mismo camino, junto con verdes aladiernos, lentiscos, etc.

Entramos en la aldea par su acceso pudiendo visitar, antes de seguir nuestra itinerario, la Mina, que cuenta con varias albercas que se llenan al rebosar la anterior; abundan los cultivos frutales de cítricos, higueras, etc. En Jolucar nos encontramos con el amable Manolo, vecino durante los fines de semana de la aldea y que desinteresadamente nos hace de amabilísimo guía por la aldea. Nos cuenta que “actualmente solo vive un vecino de forma habitual, pero que en otra época salían en un año hasta 20 quintos para hacer el servicio militar, que se contaba con escuela, algún negocio de comestibles y que sus mayores le contaron que hubieron hasta 60 yuntas de mulos para arar los campos. También que junto a la iglesia hay un pequeño cementerio del cual solo se puede observar una losa de 1916”. La pequeña aldea es famosa por la romería que se realiza el día de San Cayetano, el 7 de Agosto. La ermita, se llena ese día de devotos fieles al santo y gentes de toda la comarca que vienen andando, a caballo o en coche; ya sea para rendir culto o para disfrutar de un día de fiesta.

La otra visita obligada en la aldea, es el Calvario, que justamente queda a la izquierda del sendero, es un monumento de piedra con tres cruces que cuenta con una tradición muy particular. Toda persona que venga a San Cayetano debe lanzar tres piedras de espaldas por encima de su hombro y conseguir dejar alguna en la pequeña repisa que hay bajo las cruces. Cuando la piedra acierta a quedarse en la posición correcta, la tradición nos dice que habrá pronto una boda o se cumplirá un deseo.

A partir de aquí ya prácticamente todo será cuesta abajo. Una vez en marcha, contemplamos una panorámica de lo que fue el majestuoso alcornocal de Lújar y que hoy día intenta recuperarse del incendio que lo destruyo por completo en el año 2015. De aquí en adelante nuestro camino discurrirá entre olivos, almendros y algarrobos, cultivos de secano en los que abundan las perdices y conejos. En cuanto a los mamíferos, encontramos rastros de la presencia de zorros y tejones. En los taludes arcillosos que flanquean nuestro Paso, algunos nidos de abejaruco quedan casi a ras del suelo.


Poco a poco seguimos descendiendo con el barranco de Majavacas en frente y la Rambla de Gualchos hacia el Este. Enfilamos los últimos 2 kilómetros de bajada, par una zona de monte, con abundancia de retamas y almendros viejos. Algunas rapaces corno el águila culebrera, que nidifica en algún pinar cercano, se deja ver con frecuencia; también los autillos y Mochuelos, son especies frecuentes en las noches de primavera y verano, cuando escucharemos sus cantos y reclamos lastimeros.

El último tramo de bajada se nos plantea con algo más de pendiente y algo resbaladizo, que termina en el Barranco de Villelos que cruzaremos para acceder a una pista. Una vez aquí, continuaremos por esa pista de acceso a vehículos hasta la Rambla de las Carrigüelas. Esta se une con la Rambla del Hornillo, que tras unirse con la de Rubite pasa a llamarse Cañada Real de la Rambla de Gualchos. Cuando enfilarnos la Rambla en dirección sur, nos queda apenas 300 metros en línea recta y sin desnivel, hasta llegar al restaurante Viña Castilla, que sera el fin (o el inicio) de nuestra ruta. Nosotros seguiremos unos doscientos metros más para salir del cauce de la rambla por la izquierda bajo el puente donde habíamos dejado aparcado el coche.
Plaj

Playa La Rijana

Waypoint

Barranco Zacatín o de La Rijana

otopark

Parquin de La Rijana. Inicio oficial del sendero PR-A 233

Harabe

Venta de La Rijana y alberca

Harabe

Cortijo Rosario

Waypoint

Botánica

Waypoint

Botánica

Kavşak

Desvío Izquierda. Alberca y Calera

Waypoint

Barranco Zacatín o de La Rijana

Harabe

A la izquierda Cortijo de Prieto

Waypoint

Botánica

Risk

Colmenas

Kavşak

Intersección Pico Águila

Mağara

Cueva

Waypoint

Trincheras de la Guerra Civil, bando republicano

Waypoint

Nido de ametralladoras de la Guerra Civil, bando republicano

barınak

Refugio de la Guerra Civil, bando republicano

zirve

Pico del Águila

zirve

Pico del Águila

Waypoint

Barranco del Pífano

Kavşak

Abandonar el PR-A 233 para evitar finca privada.

Waypoint

Cortijo de los Cabrera

Harabe

Ruinas del cortijo del Pino y era

Kavşak

Intersección Izquierda

Kavşak

Intersección Izquierda

Kavşak

Retomar el PR-A 233 por carretera a Gualchos

Kavşak

Intersección Izquierda

çeşme/kaynak

La Mina. Lavadero y fuente

çeşme/kaynak

La Mina. Lavadero y fuente. Gualchos

Kavşak

Intersección Izquierda

Waypoint

Botánica

Waypoint

Cueva y comienzo del camino de herradura

Waypoint

Barranco del Rancho

çeşme/kaynak

Mina de Jolucar. Fuente y lavadero

Dini mimari

Jolucar. Iglesia de San Cayetano y antiguo cementerio

Waypoint

Calvario. Tirar tres piedras :)

Risk

Colmenas

manzara

Panorámica Lújar y Sierra de Lújar

Waypoint

Botánica

Waypoint

Barranco Villelos

Nehir

Barranco de las Carrigüelas

Nehir

Rambla del Hornillo

Nehir

Cañada Real de la Rambla de Gualchos

Bilişim

Fin oficial del Sendero

Nehir

Rambla de Rubite

Waypoint

Los Carlos

Yorumlar

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